En cuanto a la anestesia, durante la consulta, el propio anestesista informará al paciente de los riesgos de la anestesia.
Es importante saber que la anestesia induce en el organismo reacciones a veces imprevisibles y más o menos fáciles de controlar: el hecho de recurrir a un anestesista cualificado, que ejerce en un contexto verdaderamente quirúrgico, hace que los riesgos incurridos se reduzcan, sin desaparecer.
Es importante saber que las técnicas, los productos anestésicos y los métodos de vigilancia han progresado enormemente en los últimos treinta años, lo que ha reducido los riesgos, sobre todo cuando la operación se realiza fuera de una urgencia y en una persona en buen estado de salud.
En cuanto a la intervención quirúrgica: al elegir un Cirujano Plástico cualificado y competente, formado en este tipo de operaciones, usted limita al máximo estos riesgos, sin por ello eliminarlos por completo.